Ya llegó el otoño: ¿cómo puedes adaptar tus muebles de jardín para seguir disfrutándolo? Ambiente, comodidad, accesorios… Aquí tienes nuestros consejos para transformar tu espacio exterior en un paraíso de temporada, sin cambiarlo todo.

1. Renueva el ambiente con textiles

En cuanto bajan las temperaturas, la comodidad se vuelve esencial. Para dar calidez visual y física a tus muebles de terraza, añade cojines mullidos, mantas de materiales suaves o incluso una alfombra de exterior. Tonos cálidos como el terracota, el ocre, el marrón y el verde oscuro crean un ambiente acogedor, perfecto para el otoño. No hace falta cambiarlo todo: basta con añadir algunos detalles para transformar el ambiente.

2. Mejor iluminación para alargar las tardes

En otoño, los días se acortan. Así que piensa en instalar una iluminación suave para seguir disfrutando de tu terraza o balcón. Faroles solares, guirnaldas de luces LED o lámparas recargables: la iluminación contribuye a la atmósfera al mismo tiempo que hace que el espacio sea más práctico. También es una excelente manera de redefinir los volúmenes y hacer que tu exterior sea más acogedor al caer la noche.


3. Protege tu espacio exterior para disfrutarlo más tiempo

El aire es más fresco y la humedad, más alta: lo ideal es proteger tus muebles de jardín. Una pérgola, una sombrilla ajustable o incluso persianas laterales pueden marcar la diferencia. Esto te permite seguir usando tus muebles a la vez que los proteges. Si el espacio está bien cubierto, incluso puedes dejar los cojines (preferiblemente impermeables) afuera sin tener que meterlos todos dentro cada noche.

4. Planifica la calidez y el mantenimiento

Para disfrutar del aire libre en otoño, la calefacción es esencial. Un brasero, una calefacción eléctrica portátil o velas grandes pueden elevar la temperatura unos grados y crear un ambiente acogedor. En cuanto al mantenimiento, recuerda revisar el estado de los asientos, limpiar las mesas y cubrir o guardar los objetos delicados. Con el cuidado adecuado, un conjunto de muebles de jardín puede permanecer utilizable hasta la primera helada.