Diseñe su jardín

Una terraza para vivir todo el día

¿Y si tu terraza se convirtiera en una auténtica sala de estar? Desde el café de la mañana hasta el aperitivo de la noche. Aquí tienes cuatro ideas de distribución para aprovecharla al máximo en cada momento del día.

1. Por la mañana: Un rincón tranquilo para empezar bien el día

Con los primeros rayos de sol, instálate cómodamente para tomar un café, leer un rato o simplemente disfrutar de la tranquilidad. Una mesita bien colocada, y dos sillas ligeras crean un espacio sencillo y funcional para tus rituales matinales. La clave está en la simplicidad: muebles discretos y fáciles de mover, y una ubicación bien elegida, resguardada del viento o a pleno sol, según prefieras.

👉 Ideal con: una mesa de bistró compacta y dos sillas plegables, como las de la colección Idaho.

2. Durante el día: un espacio comedor para compartir momentos

Cuando la terraza se convierte en el corazón del hogar, hay que pensar en hacerla tan acogedora como un verdadero comedor. Una mesa extensible, sillas cómodas y suficiente espacio para moverse: organiza sin recargar. Aquí, almuerza a la sombra o recibe a los amigos para comida largas. Y si falta espacio, los elementos apilables o modulares permiten adaptar el espacio.

👉 Ideal con: una mesa extensible de aluminio y teca, como la de la gama Persea.

Mesa de jardín en teca extensible 10 personas aluminio antracita Persea
Transat multiposición Odyssea en aluminio antracita

3. Por la tarde: un rincón relajante para descansar

Cuando la luz se suaviza, la terraza se transforma en un espacio de reposo. Tumbonas, salón bajo, cojines mullidos… todo invita a alentizar. Relájate después de comer, echa una siesta o simplemente charla tranquilamente. Aquí, el mobiliario debe combinar comodidad y estética para crear un verdadero paréntesis. Incluso un espacio pequeño basta para crear un ambiente lounge.

👉 Ideal con: una tumbona reclinable de aluminio como la de la colección Odyssea.

4. Por la noche: un ambiente acogedor para prolongar el día

Al ponerse el sol, la terraza adquiere otro aire. Una luz suave, algunos faroles o guirnaldas de luces, una mesa de centro para aperitivos… El salón de jardín se convierte en un lugar de encuentro. Asientos amplios, cojines cómodos, una mesa auxiliar al alcance de la mano: todo invita a quedarse un rato más fuera. Los muebles, resistentes y acogedores, se difuminan para dejar paso al ambiente.

Salón de jardín de teca Aurora